La apropiación de un inmueble fue aparentemente la motivación del crimen de una mujer de 73 años. Allí mismo la mataron y descuartizaron, para posteriormente ocultar los restos en el arroyo Saladillo
La luz azul del Luminol no falló: en la vieja pileta del fondo descuartizaron a la mujer de 73 años, propietaria de la vivienda de Uriburu 524. De allí, al arroyo. Pero el agua del Saladillo, nerviosa y precipitada, no fue cómplice y escupió los restos para que días después sean hallados en su ribera.
Durante un mes se trabajó para resolver el caso e identificar el cuerpo. Las tareas de inteligencia por parte de la División Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (ex PDI) dieron este miércoles con una casa de la zona sur antes mencionada como posible núcleo de la causa que ataba cabos sueltos, tras el escabroso hallazgo a cuentagotas de miembros de una persona a principios de febrero.
Se tomaron testimonios con vecinos que tenían sus sospechas de quienes habitaban la casa vivienda y se realizaron pericias. Los perros enfilaron para el fondo, las pruebas químicas sobre un vieja pileta para lavar ropa confirmaron el resto. Fluidos derivados posiblemente de la faena hecha allí mismo.
Los investigadores entienden que luego trataron de descartar los restos, de manera disipada, en el arroyo ubicado a unas 15 cuadras de la vivienda. La víctima fue identificada como una mujer de 73 años, propietaria del lugar.
Se detuvieron a dos personas que se encontraban en el domicilio. Una mujer de 57 años oriunda de España y un hombre de 52 años, argentino, quienes serán imputadas los próximos días. Una de las lineas investigativas más concretas entiende que la motivación del crimen, descuartizamiento y posterior ocultamiento en el arroyo, fue apropiarse del inmueble de la víctima, que constaría de una vivienda y un local comercial a la avenida.
Fuente: Rosario Plus

No hay comentarios.:
Publicar un comentario